“Algo marica le ocurrió a América” por Dr. Michael Brown | Reseña

“Existe tu verdad, mi verdad y LA verdad.” Los cristianos deberían tener como procedimiento operativo estándar el apegarse a la a-queer-thing-book-cover1verdad. Muchas veces nos apegamos hacía “mi verdad” cuando ésta confirma nuestros miedos. Esta inclinación, sin embargo, tiene efectos mucho más dañinos cuando “la verdad”, sea la suya o la mía, es manipulada.

El Dr. Michael Brown, director de la Coalición de la Conciencia (Coalition of Conscience) y presentador del programa radial nacional de entrevistas “La línea de fuego” (The Line of Fire), publicó por si mismo  un libro de 691 páginas en Marzo de 2011 titulado “Algo extraño le sucedió a América | Y que experiencia más larga y extraña ésta ha sido” (A Queer Thing Happened to America | And what a long, strange trip it’s been.). Contacté a Michael para solicitarle una copia del libro para hacerle una crítica del mismo. Le aseguré que sería muy honesta con mis apreciaciones.

No me cabe duda que Michael Brown está interesado en la comunidad gay, lésbica, bisexual y transgénero. En repetidas ocasiones el afirma que escribió el libro con dolor y llanto durante seis años. Yo le creo. Yo pienso que él se siente agobiado en su preocupación por la comunidad GLTB. Él afirma que Dios le dijo que él se dirigiera a la comunidad GLTB con compasión y que resista con valentía. No tengo razones para dudar de su ferviente deseo.

Yo solía pensar que “no se puede ser gay y ser cristiano al mismo tiempo”. Estaba empeñada en esa idea hasta que sucesos en mi vida, sin relación al tema actual, provocaron que me hiciera cuestionar si quizá la verdad que yo sostenía acerca mi fé era tan cierta como yo pensaba la expresaban en las Escrituras. Cuestionando la rigidez de las cosas como deben ser, me permití abrirme a la duda y la reconsideración. No es algo tan poco común que dificultades causen ambos escenarios; emergí con una fé renovada y un mejor entendimiento de las leyes de Dios y de su gracia.

michael-brown1Así que, claro, yo he estado ahí. Hace apenas 10 años atrás, yo no tenía casi ningún tipo de relación con personas GLTB, mi mente estaba simplemente llena de mis propias opiniones y de lo que yo pensaba que era la “realidad”. Yo también hubiera estado ahí con los seguidores del Dr. Brown citando versos que excluyen a las personas GLTB del Reino de Dios. Yo hubiera estado allí junto a aquellas personas que les hubiera gustado decirles a las personas gay que si ellos querían agradarle a Dios tenían que dejar de ser gay. Esto es hasta que me permití la incomodidad de desafiar mi propia teología. Mi amiga Netto, que es una persona agnóstica, lesbiana e indígena Norteamericana se cruzó en mi camino mientras yo escalaba una montaña. Dios utilizó a Netto en la manera más profunda para confrontarme acerca de mis creencias errádas en cuanto de las personas GLTB.

Durante estos últimos diez años, he podido establecer contactos con más de mil miembros de la comunidad GLTB, y una amplia mayoría de ellos son cristianos. Yo he participado en conferencias, en servicios de adoración, en seminarios, en paseos,en retiros espirituales, y en eventos familiares. He compartido comidas y habitaciones con ellos. Y en medio de todo esto, he escuchado miles de historias personales, miles de historias. He recibido cientos de cartas personales, junto a mucho más de diez mil correos electrónicos, “tweets”, mensajes de Facebook y llamadas telefónicas. Yo conozco a ésta comunidad. Como una persona cristiana creyente y madura, he tenido la rara oportunidad de estar en ambos lados de éste debate. Además estoy al tanto con los círculos más íntimos  de la comunidad cristiana GLTB, así como también tengo cientos de amigos  y amigas GLTB que no son cristianos o cristianas. Digo todo esto para afirmar: Que yo lo entiendo. Comprendo la posición tan difícil en la que se encuentra la mayoría de la iglesia.

Así que, ¿qué podemos decir acerca del libro? Según el propósito expuesto en el libro “Algo extraño le sucedió a América” (A Queer Thing Happened to America-AQTHTA) es “ver como hemos llegado a éste punto en nuestra historia, examinar algunas de las ideas centrales del pensamiento pro-gay, evaluar el impacto del activismo gay en nuestra sociedad y preguntarnos “¿Hacia adonde nos llevará la presente trayectoria?”.

El libro de Michael Brown tiene 15 capítulos, en preparación para la crítica del mismo, tome apuntes en casi un tercio de las casiScreen Shot 2014-03-24 at 8.57.55 AM 700 páginas. Sin embargo, no es posible plantear todas mis consideraciones y apreciaciones en una sola redacción. En su lugar, plantearé lo mejor que pueda, el punto en el cual cada capítulo merece mi opinión y reacción.

Capítulo Uno: La agenda oculta.

Brown construye su caso para desarrollar la existencia de una supuesta “Agenda Gay” utilizando 30 páginas de documentación. Brown afirma que las revueltas de Stonewall en 1969 dieron lugar al nacimiento al “Movimiento de Liberación Gay”, reforzado por la publicación de “Refugiados desde Amerika: El manifiesto gay” (Refugees from Amerika: Gay Manifesto) de Carl Whitman. Whitman afirma que su libro “nunca se convirtió en dogma” y nadie que yo conozca lo ha leído.

A continuación Brown detalla la plataforma para los derechos gay presentada por 200 asistentes a la Convención Nacional Demócrata de 1972. Pero gracias al Internet; ahora Ud. puede averiguar cualquier detalle. En todas mis búsquedas respecto a éste evento en 1972, la gran mayoría de las referencias a éste tema son hechas por grupos conservadores al repetir ésta historia como si fuera el principio de una gran acumulación de poder.  Una de estas referencias incluso afirma que estuvieron representadas 200  organizaciones en el evento. ¿En 1972? ¿En serio? En realidad la verdad es mucho menos aterrorizante; sólo cinco delegados presentaron sus demandas en la convención cerca de la media noche, cuando casi no había público presente que les escuchara. Para ser más precisos, en la convención estuvieron presents 200 personas de la comunidad GLTB, no 200 organizaciones, como lo menciona Brown en sus referencias al igual que muchos otros sectores conservadores.

El libro titulado “Despues del Baile: Cómo América conquistará sus temores y odios hacia los gays en los años noventas” (How America Will Conquer its Fears and Hatred of Gays in the 1990’s) es citado varias docenas de veces en AQTHTA. Según Brown éste libro detalla un plan de seis etapas de la “revolución gay”. Suena aterrador. Una vez más, una simple búsqueda por Internet revela que son sólo los conservadores quienes hacen referencia a éste “plan”, ni una sola organización GLTB sabe lo que es. Si esto es parte importante de una nefasta “agenda gay”, ¿no debería al menos una organización gay estar familiarizada con su contenido o hacer alusión a ella?

Screen Shot 2014-03-24 at 8.57.44 AMDe todas las pretensiones que se hacen en éste capítulo, la afirmación hecha por Brown que más me dejó perpleja fue la siguiente: “Resulta irónico pero cuando se trata de negar la existencia de la “agenda gay”, existe una gran unidad en la comunidad gay. ¿A qué se debe esto? Pues porque negar la existencia de ésta agenda forma parte de la misma (aunque para algunos sea una negación sincera y de corazón).” ¿¡Qué!? Cuando le pregunté a Jeff, mi amigo gay, si el mantener en secreto de la “agenda” es de hecho parte de la agenda, el de manera sarcástica me contestó: “Te puedo prestar mi copia. La guardo microfilmada detrás de mi oído para cuando voy a las reuniones secretas.”

Le pueden preguntar a 100 personas gay de qué se trata la “agenda gay” y obtendrán como respuesta casi unánime: “Igualdad de derechos”. La “agenda gay” que es una amenaza para los Estados Unidos como lo que  plantea Brown, con “la completa eliminación de Dios y la Cristiandad” – ésta “agenda gay” – fue inventada por Jerry Falwell y su grupo conocido como “Mayoría Moral” (Moral Majority) en los setentas como una herramienta política para capitalizar recursos económicos. Al final de los ochentas y principios de los noventas, cuando el “maligno imperio comunista” ya no era una amenaza, la Coalición Cristiana se tornó hacia un nuevo enemigo – “los activistas homosexuales radicales” – con el único propósito de jugar con los temores de las personas de charácter conservador y religioso para incrementar los votos en las urnas electorales. Y funcionó en ese entonces y aún funciona el día de hoy. Esa es la razón por la cual Pat Robertson sigue alarmando a sus seguidores del Club 700 acerca de la “agenda gay”. Así que por favor comprendan esto: Fueron los grupos conservadores religiosos y familiares quienes inventaron esta “amenaza”. Por lo tanto no es de extrañar que la comunidad GLTB nunca obtuviera una copia de ésta “agenda” y nunca fueron invitados a las supuestas reunions para discutir la misma. existe en realidad una verdadera agenda gay, la igualdad de derechos – y el Hombre de Galilea es parte del comité organizador.

Capítulo Dos: Hitlers judíos, Cristianos yihadistas, y el efecto mágico de presionar el botón del odio.  

Este capítulo es en esencia una recopilación de intensos intercambios de mensajes en el Internet, comentarios de Facebook y extractos televisivos de personas comportándose mal, insultándose el uno al otro. No nos debe sorprender que las personas respondan de manera agresiva cuando de una manera repetida se les falta el respeto al calificarles de “menos” o al decirles que tienen que “cambiar”. Todos queremos lo mismo, que se nos acepte por quienes somos, y no la condescendiente tolerancia de nuestra existencia.

Brown escribe: “¿Acaso es algo tan detestable el hecho de pensar que la práctica de la homosexualidad pueda ser dañina y que el cambio sea posible? (Si un doctor nos objeta el hecho de que usted o yo estemos con sobrepeso, ¿lo calificamos al mismo como un médico intolerante con la gordura, lleno de odio, o reconocemos que el doctor está consternado por nuestro bienestar? ¿Acaso el doctor no está tratando de ayudarnos en vez de atacarnos?)”

La analogía de Brown se desquebraja de forma inmediata. Al sugerir a una persona con sobrepeso que se controle en lo que come

Michael Brown in Parliament of Peru

Michael Brown in Parliament of Peru

y se limite en las calorías, ésta persona se vuelve más saludable. Al decirle a una persona gay que niegue su propia identidad sexual, que es parte central de la misma persona, ahí es cuando se encuentran todos las consecuencias desde la vergüenza hasta la depresión e incluso adicciones y hasta el suicidio.

Es cierto, vemos en éste capítulo como personas en el Internet se insultan el uno al otro en intensos diálogos que por lo general degeneran en una rivalidad de gritos. Esto va a suceder en cualquiera de las posiciones cuando se insiste que una de ellas es inaceptable. Brown sugiere que “traigamos los verdaderos problemas a la luz [para que] de ésta manera lograr mitigar el odio. ¿No es el momento de que hacerlo?” Aunque estoy de acuerdo con éste punto, el diálogo es imposible cuando no se puede poner ni siquiera de acuerdo el cuales son los “verdaderos problemas”. Contrario al intento de Brown de pintar las cosas de otra manera, los “gays liberales” no han saturado la escena con mensajes repugnantes o comportamientos inapropiados. Si desean regarse la bilis, vengan y lean mi buzón de correo electrónico donde  hay mensajes de cristianos que están en desacuerdo con mi teología y mis acciones. Muchas personas se comportan de manera inapropiada al discutir tópicos controversiales, pero cuando alguien insiste en tratarlos como ciudadanos de segunda clase, ellos se van a sentir presionados a responder de una manera no muy buena ya que están cansados que se les trate de ésta forma. ¿Y esto les sorprende?

Capítulo Tres: Los muchachos van a ser muchachos: Deshacer el concepto de género y enseñar que “ser gay es bueno” en las escuelas de nuestros niños.Según Brown, el enseñarle a los niños en las escuelas públicas acerca de ser inclusivos, de las diferentes orientaciones sexuales y de las diversas estructuras familiares es algo dañino. Debido a que la pubertad se presenta de manera más temprana, ésta educación tiene que suceder a edades más tempranas. La mayoría de personas gay y transgénero que yo conozco me han contado que ellos notaron algo diferente consigo mismos entre los primeros cinco a ocho años de edad. De la misma manera como existen progenitores del mismo sexo, así también existen niños gays. Si lo que usted desea es que se le oculte a sus hijos acerca de la diversidad, entonces escoja un tipo de educación complementaria, tómese el tiempo para hablar de sus creencias en su hogar o si lo considera prudente, presente una recomendación en la audiencia del distrito escolar para incluirlo en el temario de estudio. Lo que yo hice en fue educar a mis niños en casa por 6 años. Yo quería que sus primeros años ellos fueran educados en un contexto cristiano, así que tuve que hacer varios sacrificios.

Capítulo Cuatro: Algo extraño en nuestros campos universitarios

Brown exagera el hecho que los jóvenes universitarios están expuestos a todo tipo de cosas que podrían avergonzar a sus propios progenitores. (De repente no. Mis hijos no me sobrepasaron en mis propias payasadas.) Él detalla durante unas ocho páginas que muchas universidades de los Estados Unidos que tienen raíces cristianas, y piensa que uno debería de sorprenderse del hecho que personas GLBT estén presentes en el campo universitario, tengan presencia y que estudien sus lecciones al igual que sus compañeros heterosexuales. Brown asume que los muchachos de edad universitaria van a ser presionados a ser gays, como si esto fuera posible. (Es obvio si se cree que una persona puede “elegir” ser gay, entonces éste miedo sin fundamento se vuelve muy real para uno mismo). Después Brown escribe en detalle acerca de toda la depravación que sucede durante las vacaciones de la primavera. De ninguna manera yo fomento un comportamiento promiscuo, pero uno no debería de sorprenderse  al ver que los estudiantes universitarios tomen decisiones muy erradas en su primer atento con su propia libertad. Esto no es exclusivo de los muchachos homosexuales.

Capítulo Cinco: La película Secreto en la Montaña (“Brokeback Mountain”), Los Fabulosos Cinco y la celebridad homosexual de Hollywood

Personas gays se han convertido en parte normal en la televisión así como en el cine. Brown expone listados de programas de televisión que incluyen un personaje gay o que tiene información acerca de tópicos gay o presentan periodistas que exponen asuntos de temática gay. (La comunidad gay representa cerca del 5% de la población, así que no podemos esconderlos.) Además de esto, nuestro planeta ha cambiado de manera considerable desde que apareció la serie “Leave It To Beaver” y no vamos a volver a pensar como lo se hacía en los años cincuentas. Estupideces de índole sexual cometidas por heterosexuales son mucho más comunes en la televisión, tome por ejemplo episodios de las series “Two and a Half Men” o “Jersey Shore”, así que el culpar a la gente gay por el contenido sexual en la televisión debido a que dos muchachos que se enamoran y se dieron un beso en la serie “Glee” es algo en extremo mal intensionado e injusto. Es cierto que en la televisión y en las películas el tema de la sexualidad se ha vuelto más abierto que cuando yo era más joven, pero el forzar a la gente gay a regresar al armario, no hará que los medios de comunicación retomen una categoría de censura “Para toda la familia” de nuevo.

¿Alguna vez se han preguntado por qué hay tanta gente gay en la televisión? ¿Quizá sea porque son la gente más talentosa en el mundo del espectáculo? Hace unas semanas fuí a Los Angeles y en un bar de karaoke gay…. nunca había visto aficionados tan talentosos. Las personas gay exhiben sin lugar a dudas una gran creatividad. Nosotros los vamos a ver en la televisión y en las películas. Mientras más personas gay y transgénero salgan del armario y se identifican como tales, más personas van a querer entenderlos mejor.

Capítulo Seis: ¿Es el hecho de ser gay el día de hoy como era el ser negro hace algunos años? Analicemos el argumento de “Yo nací así”.

Si bien es cierto que hasta ahora nadie ha encontrado un  “gen gay”, el hecho de ser gay o transgénero es el resultado de una compleja interacción de factores tanto del medio ambiente, así como factores biológicos en la persona. Brown sostiene que debido a que otras cosas están “programadas” en la gente como – la crueldad, la violencia, el alcoholismo, la infidelidad y muchos otros rasgos desfavorables – el hecho de decir  “Yo nací así” no es razón suficiente para la aceptación de la homosexualidad.  Sin embargo, Brown asume que la orientación sexual de por si y en si misma, puede ser un rasgo desfavorable. Yo no puedo aceptar esta posición.

Hasta que alguien encuentre el gen que me hizo a mí una mujer heterosexual, no estaré dispuesta a insistir que las personas GLTB  encuentren el “gen gay”, para que éstas mismas sean aceptadas como  válidas.

Capítulo Siete: Comunicando lo que no se puede explicar: Algunos paralelos inquietantes acerca de los argumentos pro-gay.

El capítulo comienza con éste descargo de responsabilidad (y sí, está escrito todo en letras mayúsculas): “MICHAEL BROWN NO IGUALA LA PRACTICA HOMOSEXUAL CONLA PEDOFILIA.  MICHAEL BROWN NO LLAMA A TODOS LOS HOMOSEXUALES PEDOFILOS. “

Sin embargo, las siguientes cuarenta páginas en éste capítulo son sobre pedofilia.  Esta sección del libro es tan repulsiva que me sorprendió mucho que Brown decidiera incluirlo.  Así que, ¿por qué lo hizo?  Bueno, Brown argumenta que los pedófilos afirman nacer de esa manera, entonces al  otorgar éste estatus a los homosexuales, creará una situación resbaladiza que abriría las puertas para los pedófilos que también desean igualdad y aceptación.

Esta sección del libro me hizo enojar. No se puede proceder a publicar CUARENTA páginas de la basura más víl en el medio de un libro acerca de los “peligros” de la homosexualidad y pensar que un simple “Oh, yo en realidad no quería decir eso” va a ser una excusa suficiente.  Esa es una de las peores escusas que he escuchado, ya que los lectores LLEGARAN a ésta asociación incorrecta. Esta es una de las tácticas más repugnantes, de manera intencional o no, que se encuentra en todo éste libro.  Brown pudo haber expresado su preocupación en un solo párrafo. Acaso y sin embargo, tuve que leer las CUARENTA páginas de basura explícita del amor hacia con los menores propaganda por NAMBLA?

¿Cuántos lectores, que ya son anti-gay, le van a adherir todo este horroroso lío a la comunidad GLTB? ¿Cuántos lectores GLTB se van a ofender a fondo por tan atroz táctica?  La innecesaria utilización de éste material  pornográfico no fué solamente ofensivo, sino más bien una forma muy astuta de manipulación.  No es de extrañar que ningún editor   quisiera publicar éste manuscrito.  Es muy probable que éste fuese uno de los dos motivos principales por cual Brown se vió obligado a publicar este libro por su propia cuenta.  Lo innombrable debió de haberse quedado sin mencionar.  En lo absoluto todo esto es horrible.

Capítulo Ocho: ¿Diversidad o Perversidad? Lo peor de como las corporaciones Americanas han recibido el orgullo gay con los brazos abiertos

Durante muchos años, los desfiles del orgullo gay (“Gay Pride”) no eran conocidos como eventos familiares, pero a medida que la comunidad GLTB ha madurado y se ha convertido en una parte más visible dentro de la vida Estadounidense, ésto ha cambiado de forma acelerada.  En estos días, los desfiles de orgullo gay son menos controversiales y más celebratorios. Como resultado de esto, vemos más parejas de matrimonios y familias con sus niños marchando en los desfiles del orgullo gay. (Mi hija Sami, de 24, estaba en el Desfile de Orgullo Gay en San Francisco con unos amigos hace dos años atras.  Ella lloró al ver a las familias gay marchando con sus niños en sus coches de bebe decorados con globos con los colores del arco iris. Ella me dijo: “Mamá”, ellos son familias como cualquier otra .  Ellos no tienen nada de distinto”. Yo le dije, que bueno cariño, conseguiste darte cuenta de lo que se les pasa a tantos otros: Ellos representan familias como cualquier otra).

Esto no quiere decir que algunas marchas del orgullo gay no cuenten con una muchos trajes “interesantes”.  Pero el atacar a la comunidad GLTB por éste motive es muy injusto. Como ejemplo podemos comparer la celebración del Mardi Gras en Nueva Orleans  que es predominantemente heterosexual o Freaknik en Atlanta o el Desfile del Amor (Love Parade) que ha sido cancelado en Berlín.  Nosotros los heterosexuales también podemos desnudarnos y comportarnos de una manera escandalosa como cualquier otra persona, y a menudo ser aún más extremos al respecto.  Yo asisto cada año al Desfile de Orgullo Gay en San Francisco. ¿Hay trajes de mal gusto o trajes muy cortos en exhibición?  Pues claro que si, pero por qué es que Brown solo se preocupado de ésto cuando los involucrados son GLTB?

Debido a la popularidad de todos estos eventos, incluyendo los desfiles del Orgullo Gay, no debería sorprender que las empresas Estadounidenses se sumen a éstos eventos con el fin de hacer dinero. A ellos no les importa si el público es gay o heterosexual ya que todo el dinero tiene el mismo valor.  Así que si Starbucks o Wells Fargo o Budweiser promueven su negocio en el mar de mujeres semi desnudas de Mardi Gras, eso está bien, pero si estas empresas van a un desfile del Orgullo Gay aunque en comparación sea más calmado, ¿es eso una  “perversidad”?

Capítulo Nueve: Idioma lavanda, lenguaje de género y semántica de tendencia homosexual: hacia una sociedad omnisexual?

Aprenda el uso de la jerga, le sería muy útil.  Yo soy una mujer “heterosexual cisgénero”, también conocida como heterosexual.

Capítulo Diez: Teología de tendencia homosexual, un cristo gay/lésbico y homoerótico.

Ay mi Dios.  En una entrevista de la radio, yo escuche a Brown decir  “la interpretación de las Escrituras desde el punto de vista homosexual los va a dejar sin palabras” y comento que estaba “tan triste y tan dolido al final del capítulo que [él] se echó a llorar.” Bueno, yo estoy de acuerdo con él, aunque yo lloré por razones muy distintas.

Casi todo lo que el Dr. Brown presenta como creencia / comportamiento “normal” para los cristianos gay, son cosas que yo nunca he experimentado.  ¿Con quién habló él? ¿Qué tipo de personas espirituales marginales encontró Brown?  ¿Oraciones para la búsqueda de un encuentro sexual?  ¿Fantasías de quitarle el paño de pureza al Cristo crucificado?  ¡Seamos serios!  ¿Esto lo presenta él como que es lo que todos los cristianos homosexuales piensan y hacen?

Si yo quisiera hacer quedar mal a mis hermanos cristianos evangélicos, yo podría hacer un verdadero esfuerzo para buscar y encontrar un manojo de cristianos marginales heterosexuales anormales que tienen todo tipo de pensamientos e ideas locas y vulgares, pero eso no sería un verdadero ejemplo de lo que creen la inmensa mayoría de los cristianos evangélicos heterosexuales.  No puedo entender por qué Brown no se molestó en manejar las dos horas y media de carretera hacia Raleigh, Carolina del Norte a la oficina central de la Red Cristiana Gay (Gay Christian Network – GCN) y hablar con mi amigo Justin Lee.  Lee es el fundador de esta organización y un buen hombre cristiano gay de gran integridad. GCN es una comunidad en línea con más de 18,000 creyentes GLTB y simpatizantes en todo el mundo.  Se han presentado en el programa de Dr. Phil y en el New York Times, entonces no se puede decir que están escondiéndose.  ¿En cambio, Brown hizo un esfuerzo para encontrar a un tipo fantaseando con hacer el amor con el Cristo de Miguel Ángel? Estará bromeando?

Brown tampoco se comunico con Todd Ferrell, presidente de la Red Evangélica (Evangelical Network), un grupo de iglesias pentecostales que apoyan a los homosexuales.  Él no habló con Yvette Flunder de La Iglesia de la Ciudad del Refugio (City of Refuge Church) en San Francisco.  Ni habló con el Reverendo Troy Perry, quien, además de ser el fundador de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana (Metropolitan Community Church), es un gran hombre de Dios. No se sentó a hablar con Ralph Blair del grupo  Evangelicals Concerned o Ross Murray del grupo Lutherans Concerned.  Brown no asistió a los servicios de un grupo de creyentes que apoyan a los homosexuales, ni mucho menos llegó a conocer en persona a los pastores durante un almuerzo o cena.  Ni siquiera se molestó en asistir a ninguna de las diversas conferencias GLTB cristianas.  O incluso hablar con Andrew Marin o conmigo en persona.  Esto es muy negligente de parte de Brown.

Este capítulo y el capítulo pedófilo por si solos deberían de desacreditar a cualquiera por completo por la publicación de éste libro. Esta supuesta “investigación” no sólo es descuidada, sino también engañosa.  ¿Se puede decir que este libro es un relato sincero y honesto de la realidad diaria y de las creencias teológicas de los cristianos homosexuales? La respuesta corta:  No.

Capitulo Once: Entonces, ¿no se trata de sexo? El intento de separar el comportamiento acerca de la identidad.

En este capítulo, Brown intenta presentar el caso que el hecho de ser gay es en realidad todo acerca de sexo. Y si usted no le creé, él tiene muchas historias sucias para compartir con usted. Entonces, si usted comprende a una persona gay como una verdadero ser humano, es probable que usted estuviera más inclinado hacia la lucha por la igualdad de derechos.  Pero, si usted mira a una persona gay o transgénero y todo lo que usted puede ver es sexo, sexo, sexo – en particular, formas extremas de sexo que muchas personas gay encuentran desagradables – entonces es más fácil la justificación para discriminar a la comunidad GLBT.

Todas las pretensiones usuales y condenatorias están aquí.  Que todos los hombres gay son promiscuos, los hombres gay difunden el SIDA, y las parejas gay son infieles en sus relaciones sexuales.  (Es interesante el hecho que a las lesbianas casi ni se les menciona.)  Bueno, si usted está tan preocupado con la promiscuidad y la infidelidad, entonces ¡debería alentar a las parejas gay a casarse!  Inclusive el  Primer Ministro Británico David Cameron del partido conservador enfatizó en esto. Cualquier pareja es más fiel en el matrimonio.  Los hombres gay van a igualar el mismo porcentaje de fidelidad de la combinación hombre/mujer? Yo no sé, pero ese no es el problema. Como un amigo mío dice, “Usted pone dos penes en una ecuación y obtendrá problemas.” ¡Jóvenes!

La parte menuda de éste capítulo seguro es para escandalizar, pero a este punto en el libro, ya me he dado cuenta que este es uno de los intentos de Brown.  Olvídense de la persona homosexual común, aburrida y parecida a mí. Estas otras personas gay y transgénero son mucho más escandalosas.  Cuando Brown dice, “¿Por qué se debe de poner a las personas en una categoría especial de ciudadanos equivalente, por ejemplo, con raza o etnicidad, basándose en la forma que ellos tienen relaciones románticas y sexuales?”  Esto me dice muchísimo sobre su opinión degradante sobre la gente gay.  El hecho de ser gay o lesbiana o bisexual o transgénero no se basa en la forma en que alguien tiene sexo. Esta oración demuestra sin lugar a dudas la gran falta de entendimiento de Brown acerca de la comunidad GLBT.

Capítulo Doce: El movimiento “ex-gay”: Realidad o ficción

Es una realidad que el movimiento ex-gay existe.  Es una realidad que algunas personas encuentra muestras de reconciliación entre su fé y su sexualidad en éstos grupos.  Es una realidad que algunos gays tienen matrimonios heterosexuales o se quedan en el celibato por el resto de sus vidas.

Aún así, es una fantasía que una persona pueda cambiar su orientación sexual.  Cuando veo las anotaciones del libro y se cita al Dr. Joseph Nicolosi y sus asociados de la agrupación NARTH, o Dr. Robert Gagnon, yo sé que Brown ha utilizado para su “investigación” una fuente sumamente descreditada. Inclusive Alan Chambers, el Presidente de Exodus International, le diría a Brown que nadie puede cambiar su orientación sexual… y Alan Chambers se supone que es el mejor representante de dicho“cambio.”  ¿Puede alguien tomar a NARTH con seriedad cuando uno de sus ejecutivos principales ha tenido que renunciar a su posición después de revelarse que contrató a un escort gay en la página de internet Rentboy.com?  Por favor, Dr. Brown, llame a Michael Bussee y hable con él. Como uno de los co-fundadores de Exodus, él le puede decirle porque se desanimó tanto ante las mentiras de esos que estaban a su alrededor. ¿Por qué usted no ha hablado con Darlene Bogle, una ex-lider de Exodus, conferencista y autora de dos de sus libros, que también a trabajado como consejera por quince años?  El día de hoy ella vive con su esposa en San José, un intenso testimonio que la terapia “ex-gay” no funciona.  ¿Por qué no habla con John Smid, quien dirigío el programa residencial de terápia reparativa conocido como “Amor en Acción” (Love in Action) por 22 años? Él ya no cree en la ideología “ex-gay”.

En vez de enfocarse en las montañas de evidencia contra las afirmaciones sugeridas por la “terapia ex-gay,” Brown prefiere pasar la mayor parte de su tiempo en peleas insignificantes con el activista Wayne Besen de “La verdad triunfa” (Truth Wins Out), relatando las pequeñas peleas que ellos dos tuvieron.  Esto no es útil ni es educativo.

Capítulo Doce: El ambiente bochornoso dentro del debate científico.

Este es otro capítulo lleno de fuentes desacreditadas:  Como la agrupación NARTH, o el grupo “Estadounidénses por la verdad acerca de la  homosexualidad”, por sus siglas en inglés, (el cual ha sido listado por el grupo Southern Poverty Law Center como una organización intolerante y extremista), o el  erróneo análisis del Dr. Robert Spitzer el cual sugirió de que algunas personas podrían cambiar su orientación sexual (aunque todo esto fue basado en su propio testimonio, no en investigaciones empíricas).  Sin embargo, hay un hecho al cual me quiero enfocar: El “hecho” de que a los activistas gay se les cancelára un debate acerca de la orientación sexual y la terápia reparativa para que el dicho no sea discutido de forma pública.

Mi investigación muestra que los eventos son muy diferentes a la forma en que Brown los presenta.  El “APA” (Asociación de Psiquiatría Estadounidense) organizaba una discusión pública acerca de la homosexualidad y la terápia reparativa religiosa, el grupo incluía al Reverendo Gene Robinson y otros dos evangélicos.  Cuando Robinson se entero que el moderador era de “Focus on the Family” – otra organización anti-gay y por tanto parcializada – y que ellos iban a usar el evento para fomentar la terápia reparativa, Robinson canceló su participación.  Me ha pasado a mi también y yo también he hecho lo mismo.  El presentador del programa entonces tomó la decisión de cancelar el evento para prevenir cualquier protesta pública por parte de la comunidad gay.  Disculpen pero como ven aquí no fueron los activistas gay lo que ocasionaron esto. Aveces estas cosas suceden.

Capítulo Trece:  El Gran Hermano vigila y él es muy gay.

Este capítulo esta diseñado para asustarlo y hacerle creer que la comunidad GLBT tiene un poder ilimitado para atacar a cualquiera que se atréva a interponérseles, entonces Brown llena éstas páginas con historias que “esto pudiera pasarle a usted.” Un par de ejemplos:  Dos muchachas de colegio fueron enviadas a sus casa sólo por distribuir volantes donde llamaban a otro muchacho “gay” junto con una foto de él besando a otro chico; o el actor Isaiah Washington de la serie “Grey’s Anatomy” quien fue despedido por llamar a otro miembro del elenco “maricón”; Crystal Dixon, la vice presidenta de Recursos Humanos de la Universidad de Toledo, quien fue despedida por escribir una carta personal al editor de un periódico local en la cual ella criticaba la homosexualidad; Julea Ward quien fué expulsada de un  programa de maestría de la Universidad de Eastern Michigan por rehusar darle una sesión de terápia a una persona gay.  Y algunas otras.

Si se dejan algunos factores pertinentes por fuera, se puede hacer que una historia diga cualquier cosa que usted quiera.  Yo investigué toda las historias a las que Brown hace referencia en este capítulo y puedo establecer una posición muy distinta en cada uno de los casos. Cuando usted lee algo que parece escandaloso y amarillista, esté seguro de investigar los factores por usted mismo.  Se va a sorprender de lo que a usted no le han dicho.

Capítulo Catorce: Reflexiones en nuestra trayectoria, los GLBT u todos los demás

Brown cree que si aceptamos a las personas GLBT como ellas son, tendremos que aceptar todo tipo de comportamiento obsceno. Otra vez, él está apelando a su miedo a lo desconocido y extraño. ¿Cómo reaccionaría ante dos mujeres pasando la transición a hombres y teniendo un bebé? ¿No es suficiente indignante para usted? Brown prosigue a añadir a las personas transexuales a la mezcla e incluye a niños que se identifican como tal a una tierna edad. Él trata de decir que matrimonio entre dos personas del mismo sexo va a conducir a matrimonio incestual y  relaciones polígamas. El indica que vamos a tener que aceptar a todo tipo de personas.

¿Es en realidad esto tan espantoso? Hay siete mil millones de personas en el planeta. Yo me puedo dar cuenta que hay muchas combinaciones en esa mezcla. El mundo no es solo  color rosa y azul. Si usted necesita que sea así, va a terminar muy espantado.

 EN RESUMEN

Primeramente, les quiero agradecer por tomarse el tiempo para ésta lectura tan larga. Una crítica a un libro de 700 páginas acerca de un tópico tan crucial no es puede escribir en 500 palabras.

Puedo decir esto a crédito de Brown, que él no dice nada en forma directa  que resulte lleno de odio contra las personas GLBT. Cuando yo llegue a un acuerdo para hacer uns crítica de su libro, él me dijo, “Kathy, Dios sabe que hay amor en mis palabras porque hay amor en mi corazón. Y, Él sabe que el libro fue escrito con lágrimas en mis ojos. Si tu reconoces eso dependerá en tu propio corazón, y yo confío que tú escucharás al mío.” Yo lo intenté, pero yo no sentí ningún amor ni tampoco en su libro AQTHTA (por sus siglas en inglés). Yo deseaba sentirlo, yo quería sentirlo, quería leer acerca de la compasión hacia los demás.

Creo que es una falla dolosa escribir acerca de un grupo de personas y verlos a la distancia. Yo sé que el cuñado de Brown “luchó” con él, y que Brown cenó varias veces con Matt Comer, un blogero gay the Carolina del Norte, pero nada sustituye las relaciones regulares y llenas de candor que tenemos cada día. Cuando uno tiene cariño por la otra persona, las reglas cambian.

Mi conocimiento de la Biblia es muy bueno. Yo la he leído, estudiado, y la he escuchado por  más de 25 años. Yo amo la Palabra de Dios y estoy enamorada de Jesús. Cuando veo a Jesús en la vida de los Cristianos gay, quienes están entregados a vivir por Él y para Él, y  cuando veo el poder transformador y los frutos del Espíritu en sus vidas, me obliga a pensar que ellos son en realidad verdaderos Cristianos, iguales a mí. No hay necesidad de cambiar or reprimir orientaciones. No hay necesidad de demandar que sean célibes por el resto de sus vidas. Las mismas reglas son aplicadas a ellos tanto como a mí. Las relaciones comprometidas, serias  y monógamas tendrán que mantenerse como tales en lugar de matrimonio por el momento.

El testimonio transparente de los creyentes GLBT en mi vida me dice, sin lugar a dudas, que mi interpretación de las Escrituras como antes yo creía, era errónea. Brown puede pelear cuanto él quiera, puede escribir un libro de 700 páginas y decirme cuán lejos la comunidad GLBT está de la bendición de Dios, pero sobre todo esto siempre habrá la verdad de Dios. Yo veo la verdad de Dios en la vida de cientos de personas gay y transexuales.

El libro “A Queer Thing Happened to America” desde luego que vá a fomentar los miedos y prejuicios de aquellos creyentes que son seguidores de Brown. Yo estoy segura que ellos se van a deleitar en sus erróneas nociones sobre las personas GLBT. Pero, ¿es esta la verdad de Dios?

Este libro AQTHTA manipula los hechos, se enfoca en los peores aspectos de diversas situaciones, y se va a los márgenes para encontrar situaciones extremas, entremezclando pensamientos y situaciones muy dañinasy raras con el propósito de distorsionar y satanizar a todo un grupo entero de personas que son la comunidad gay, lesbica, bisexual, y transexual. Como si eso no fuera suficiente, la cubierta del libro resulta muy ofensiva.

No hay soluciones en el libro que entablen una relación entre la comunidad GLBT y llamado supremo de Cristo, ese cual nos llama a amar y a servir al prójimo. Yo sé que esta no fué la intención de éste libro, pero si le puede dedicar cuarenta páginas a relatos detallados de pedofilia, entonces ¿por qué no algunos pasos prácticos para la opción de “amar y servir al prójimo”?

Yo NUNCA, NUNCA le daría éste libro a una persona gay o transexual. NUNCA. No podría imaginarme que una persona GLBT pudiera sentir amor en ninguna de sus páginas. Me quedé horrorizada con los comentarios acerca de las personas transexuales. Yo tengo una gran compasión por ésta comunidad, y sólo Dios sabe el porque. Hace unos años yo no conocía ni siquiera a una persona transexual. Ahora, lloro por la ignorancia y el abuso dirigido a éstas personas.

Las oraciones como: “Haríamos mejor si nos concentramos en tratar de reparar las mentes [de personas transexuales] en vez de sus genitales.” O esto: “No hay duda que hay personas hermosas entre ellos, pero eso no quiere decir que sus orientaciones sexuales e identidades y proclividades tienen que ser reconocidas, respaldadas y celebradas por la sociedad o que sus orientaciones sexuales o identidades o proclividades son las que los hacen hermosos. En verdad, ¿es hermoso que a un hombre adulto se le mutile el pene y se le ponga un vestido?” ¡Qué feas afirmaciones!

Brown, nadie esta pidiendo  que se les haga una fiesta para celebrarlos; ellos sólo quieren ser tratados como seres humanos de valor, que es lo son. La comunidad GLBT quiere lo mismo que todos queremos: amor, aceptación, y dignidad. Si no puede ver cuan ofensivas estas oraciones son, usted no entiende, ni siquiera en lo mínimo, los problemas a los cuales las personas transexuales tienen que enfrentar a diario.

Yo creo de manera absoluta que Brown está convencido que su esfuerzo lo hizo con amor, pero me causó mucho dolor leer la mayor parte de éste libro. Esta prueba es uno de los grandes misterios que tenemos que enfrentar si queremos entender el corazón de Dios con nuestra limitada mente humana. ¿Cómo puede el mismo Dios decirle al señor Brown que sus actitudes son la verdad, mientras que las mismas actitudes hacen que me duela el corazón? Cuando llego a estos límites, me pregunto, “¿Dónde está la estrategia de Dios en cada lado del debate? ¿Logro “ver” a Jesús en éste o en el otro lado? ¿Es éste un llamado en humildad y servicio, o será de egoísmo y orgullo?” Todos hemos escuchado el dicho; “No tengo vela en este entierro.” Es cierto. Yo no soy lesbiana, nunca he tenido un pensamiento romántico hacia otra mujer, mis dos hijos son heterosexuales, no tengo ningún ministerio que esté en riesgo, ni un comité de mi iglesia al cual tenga que dar cuenta o una oferta para mi imprimir un nuevo libro. Sólo soy una persona, llamada por Dios a amar, entender, escuchar, animar, servir, y dar una voz a la comunidad GLBT. Yo no me considero menos por el hcho de hablar solamente inglés y un poquito de italiano. Sin embargo, Yo que con cada fibra de mi ser, estoy convencida que Dios no se fija en la orientación sexual o el género de la persona. Su propia gente  limita a Dios muchísimo. Él ha creado personas bellas y con una complejidad imaginable en cada una de ellas.

En vez de invertir esa gran cantidad de horas que le tomaría leer éste libro de 700 páginas, váya y hágase amigo de una persona gay o transexual. Escúchenlos y en realidad traten de conocerlos a ellos tal cual son, no piensen ustedes que ya los conocen  a “ellos”. El libro “A Queer Thing Happened in America” fomenta el miedo. Dejen esos miedos, sus prejuicios e ignorancia del tema y forje relaciones con personas gay y transexuales. Yo lo hice y cambio mi vida. Si necesita ver más de la realidad de los Cristianos GLBT, yo estaría feliz en ayudarles. Si usted no tiene una respuesta concreta a preguntas difíciles, yo puedo ayudarles a encontrar esas respuestas. Estoy a su disposición.

En realidad nosotros necesitamos proyectarnos hacia adelante, ir más allá y superar nuestros miedos, a un mejor entendimiento de cada uno y con un amor incondicional. ¡Qué Dios nos ayude a todos!

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Estimados y estimadas miembros del Parlamento Peruano

Hace unos días ustedes  invitaron al Dr. Michel L Brown de Carolina del Norte a su Cámara para hablarles acerca de “Los Peligros del Activismo Homosexual” y las consecuencias que éste acarrea según lo percibe el mismo autor.  Aquí en los Estdos Unidos, Brown está considerado como un extremista religioso.

En América, el movimiento de los derechos civiles para la comunidad gay se ha mantenido por 45 años. El matrimonio es un derecho civil protegido por nuestra constitución. Estamos en las etapas finales que pondrán a prueba ese derecho, para todos  nuestros ciudadanos, estado por estado. La prueba final será al nivel federal y esta tendrá lugar antes de los próximos dos años. Brown se opone a la extensión de éste derecho civil para ciudadanos estadounidenses gays y lésbicos. En la actualidad un 54% de estadounidenses aprueba el matrimonio igualitario.

La información que Brown presentó a sus líderes locales esta basada en su propio libro “Algo extraño le sucedió a América”. Algunos de ustedes incluso recibieron copias del libro. Estoy adjuntando una crítica completa de éste libro.

Yo redacté esta crítica en el mes del lanzamiento del libro. Yo soy una mujer heterosexual, evangélica  y cristiana que trabaja incansablemente contra la discriminación de la población gay en iglesias de índole conservadora. Además de esto también soy una respetada blogera, oradora y escritora. Es en éste contexto que deseo advertirles de los peligros del trabajo de éste hombre.

He logrado trabajar con varias personas para lograr traducir éste documento y presentárselos a ustedes. Entre ellos hay un peruano, un colombiano, un costarricense y dos mejicanos. Cada uno ha invertido su tiempo y dedicación para lograr materializar estas preocupaciones.

Por favor, lean el documento adjunto y les invito a visitar mi página de Internet en www.CanyonWalkerConnections.com para mayores referencias.

Los principales problemas con el trabajo de Brown son:

- Él no tiene ninguna experiencia trabajando con la comunidad gay.

- Él nunca ha visitado una iglesia cristiana en los Estados Unidos que acepte miembros gays. A pesar del hecho que existen 10 de estas iglesias donde él vive,  no ha hecho el menor esfuerzo por acercarse a ninguna de ellas.

- Él utiliza casos excepcionales y aislados para construir su caso contra la comunidad homosexual.

- Él no cuenta con ningún tipo de acreditación en el campo de la sexualidad humana.

- La mayor organización en los Estados Unidos que profesaba “reparar” a la gente gay, cerró  sus puertas después de 40 años al declarar que no pudo obtener resultados positivos.

- The manera muy sutil,  él establece una relación entre los miembros de la comunidad gay y los abusadores sexuales de menores. Esto es muy escandaloso y ofensivo. NO existe una relación directa entre ambos, aún así él alude a esto.

 

Para terminar, les comento que estuve durante un mes en el Perú hace unos 10 años, con mi entonces hija adolescente Samantha. Tienen una hermosa tierra. Uno de mis mejores y atesorados recuerdos es la humildad y la gentileza de su gente.

Han creado un a cultura que honra la diversidad de sus pobladores. Todos co-existen en una hermosa armonía. Por favor este es su momento de brillar, no permitan que estadounidenses religiosos extremistas infecten a su país como ya lo han hecho en Uganda y Rusia.

Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer esta nota y espero que también lean la crítica del libro de Brown.

Kathy Baldock

Directora ejecutiva

CanyonwalkerConnections.com

PO Box 19017. Reno, Nevada. 89511 

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